WAGNER: ¿LA PROXIMA VICTIMA?
Escrito por: Jose Alejandro Godoy en Allan Wagner, La Razón, avión presidencial, defensa nacional, militarismoSi bien Pilar Mazzetti es la primera candidata a salir del gabinete - y muchos pensamos que María Zavala, Ministra de Justicia, está haciendo méritos suficientes para acompañarla - un medio de comunicación quiere aprovechar el pánico para poner en la fila de despedidos a Allan Wagner, Ministro de Defensa, el único que tiene en la mira reformas importantes para su sector.
Desde hace unas semanas, La Razón, el diario de la mafia fujimorista, viene haciendo una campaña en contra de Wagner y de uno de sus viceministros, Fabián Novak, así como del Secretario General del Ministerio de Defensa, Renzo Chiri Marquez.
Tanto a Wagner como a Chiri no les perdonan haber sido, respectivamente, miembro y secretario ejecutivo de la Comisión Andina de Juristas, una de las pocas organizaciones no gubernamentales que ha trabajado el tema de defensa y que no ha dudado en abrir sus puertas a oficiales en actividad o retiro para que den sus opiniones sobre la reforma de las Fuerzas Armadas. Para este medio - y los tontos útiles que les creen - la CAJ forma parte de una teoría de la conspiración que, en su imaginación, buscaría la desaparición de las Fuerzas Armadas.
El caso de Novak es más complejo. A él se le pretende atibuir la autoría de un informe favorable a Chile en el asunto de la delimitación marítima y el diario de la mafia azuza a los halcones retirados del Ejército, para que presionen por la salida del viceministro. Claro, es curioso que a Novak le critiquen esto y no el informe que emitió hace algunos años para el Ministerio de Relaciones Exteriores dirigido por Fernando de Trazegnies, para defender el retiro de la competencia contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Y a Novak no se le puede acusar de izquierdista, toda vez que formó parte del equipo de Plan de Gobierno de Unidad Nacional en las elecciones de 2006, en lo relacionado con Relaciones Exteriores (aquí Rosa María Palacios no nos dejará mentir, pues lo entrevistó en dicha calidad en su oportunidad).
¿Entonces, qué motiva el cálculo de esta gente?
En primer lugar, un revival de las tensiones con Chile, que busca, sin duda, el aumento del presupuesto del MINDEF para la compra de armamento. Y la experiencia de la década pasada nos recuerda todos los negociados que se hicieron en la compra de armamento, vía intermediarios, lobbistas y traficantes de armas. Cuando la compra se hizo de Estado a Estado, como fue el caso de las fragatas Lupo con Italia, no hubo problemas de corrupción.
Pero, antes de comprar armamento, debe verificarse cuales son las debilidades de las Fuerzas Armadas y nuestras reales amenazas a la seguridad nacional. ¿Chile lo es? Más allá de la desconfianza eterna, no. ¿Debe un estado gastar tanta plata en armas cuando tiene otras prioridades? No, debe hacer sus compras teniendo en cuenta sus reales amenazas y sus reales posibilidades de compra.
Sobre las probabilidades de un conflicto con Chile - que parece estar más en el campo de la ciencia ficción - recomiendo un buen artículo de Silvio Rendón en Gran Combo Club, del cual rescato dos ideas centrales:
1. Chile es un país en desarrollo. Un país pobre. Tiene todavía mucho camino por recorrer. Ellos son 20% del PIB per cápita del primer mundo y nosotros 10%. Dos países misios agarrándose entre ellos en vez de crecer. En mi opinión, es creíble y compatible con incentivos pensar que prefieren dedicarse a resolver sus problemas de pobreza y desigualdad que a aventuras militares donde sólo hay que perder. Tocaría reforzar la lógica de crecimiento y reducción de la pobreza antes que las empobrecedoras lógicas de la confrontación.
2. Efectivamente, en el Perú se amalgama a los intereses privados chilenos y al estado chileno. Es como si allá se presentara a nuestros emigrantes en Chile como quinta columna del estado peruano. Pues, nada que ver, ¿no? Pues en la Segunda Guerra Mundial se maltrató a los inmigrantes japoneses en el Perú, presentándolos como quintacolumnistas del estado japones.
En segundo lugar, un miedo a las reformas que quiere hacer Wagner. Esto me lo confirma una noticia emitida por el diario mafioso hoy, que habla de modificaciones a la Ley del Ministerio de Defensa que darían mayores facultades de control sobre la política de Defensa al Ministro y a los Viceministros del sector.
Este cambio, que en cualquier país civilizado sería considerado un avance, para este medio es parte de la “Orquesta Rota” que “busca quitar poder a los Comandantes Generales de las Fuerzas Armadas”.
Además, se consignan los cambios en las Leyes de Régimen Militar, Académico y Disciplinario de los Centros de Formación de las Fuerzas Armadas y la Ley del Sistema Educativo del Sector Defensa. Los cambios estarían orientados a reducir la distancia entre civiles y militares, aumentar el respeto a los derechos humanos y formar a los oficiales en ética y valores. Claro, para los montesinistas esto “ataría de manos a las Fuerzas Armadas”.
Uno podría preguntarse, ¿podrán tener respuesta en el gobierno estas gritas de La Razón, que representan a un sector de las Fuerzas Armadas que no quiere cambio alguno? Mi opinión es que sí, por dos motivos.
El primero es que no todos en el APRA piensan que la política de Defensa debe ser transparente. Basta ver lo señalado en el Plan de Gobierno, al inicio del capítulo referido a Defensa Nacional:
“Por razones de Seguridad Nacional, consideramos que el análisis y las propuestas de este tema, son de carácter reservado.”
Cosa que ningún país que se precie hace. Claro, salvo Corea del Norte y Cuba, al costo que todos conocemos. La política de defensa debe ser transparente. Y con el cúmulo de revistas especializadas e información que existe, todos saben quien es quien en el campo militar.
La segunda, tiene que ver con la negativa de Allan Wagner de prestarse al sainete de la venta del avión presidencial, con participación de los presidentes de los organismos reguladores incluida.
El Ministro ha aclarado que, previamente a la venta, la Fuerza Aérea del Perú, a la que pertenece la nave, debe hacer previamente el proceso de baja, el inventario de la nave y su valorización respectiva. Asimismo, ha opinado que deberá ser Proinversión quien haga la venta de este bien del Estado e incluso ha sugerido la reparación de un avión pequeño para que haga las veces de avión presidencial.
Es decir, le dio la justa medida al tema y lo trató de manera técnica. Wagner ha convertido una cortina de humo en una discusión seria.
¿Le perdonará García que le arruine el vodevil? ¿Le perdonarán los compañeros que haga reformas en el Ministerio de Defensa? No se pierdan los próximos capítulos de esta telenovela, que realmente promete.





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20 Febrero 2007 a las 9:21 am
Saludos
Ahí está el problema de Wagner y similares, consideran que el Ejército debe ser controlado por autoridades civiles y democráticas. Recordemos que el ejército siempre quiso un gobierno “paralelo” al oficial, y durante el fujimorismo consiguieron un curioso intermedio. La dictadura es su fin, y para ello el ejército debe ser “completamente libre”, en tanto que sea capaz de hacer lo que le dé la real gana en cualquier parte, o sea, vulnerar los derechos humanos si lo consideran necesario.
La paranoia de la guerra con Chile sirve para dos cosas: Odio en la gente (el odio es muy manipulable) y miedo para conseguir sus propósitos.
Wagner es inteligente, y toma las cosas como deben ser (al menos en el plano técnico donde se debiera mover), en el caso del Avión lo ha dejado claro, el tema debiera hacerse de una forma (la correcta según la legislación y tal), pero esa forma no sería popular, no es vendible como lo quiere hacer el APRA, así que queda descartado como un “buen ministro” que ayude a crear las cortinas de humo del gobierno.
En fin, muy buen artículo.
Hasta Luego
21 Febrero 2007 a las 11:13 am
Jomra:
Al parecer con lo del avión le hicieron caso a Wagner.
Y El Comercio hoy defiende a Novak, en su sección Sin Confirmar:
“De un tiempo a esta parte, secuelas del fujimontesinismo la ha emprendido contra el viceministro de Defensa, Fabián Novak, brazo derecho de Allan Wagner en materia de reforma militar y lucha contra la corrupción en esa cartera. Los que seguramente están añorando favoritismos, prebendas y comisiones olvidan a propósito que este joven abogado participó activamente en la redacción de las notas de protesta que Torre Tagle envió a Chile cuando se produjo la construcción de una caseta policial en nuestro territorio, las mismas que afirmaban la posición peruana sobre el tema marítimo. Tampoco se acuerdan ni reconocen el importante papel que desarrolló este especialista en derecho internacional en el Comité Técnico que elaboró las líneas de base de la costa peruana, instrumento fundamental que afianza el dominio marítimo del Perú. Es obvio que la gestión que el Ministerio de Defensa está llevando a cabo Novak en materia de modernización, eficiencia y lucha contra la corrupción ha pisado callos”.
5 Diciembre 2008 a las 3:01 pm
[…] Lo poco que se avanzó durante el gobierno de Toledo y en la primavera que supuso la gestión de Allan Wagner en el sector Defensa ha sido completamente […]
16 Abril 2009 a las 12:02 pm
Pero si Fabián Novak estuvo en el núcleo fujimorista en la época del gobierno de Fujimori. Su esposa fue la abogada de Fujimori en la separación de la Higuchi y el propio Novak el asesor oficial del gobierno en la infame retirada del Perú de la Corte interamericana de Derechos Humanos. Ahora se ha condenado a Fujimori, lo que es un modelo para el mundo. Pero fujimoristas como Novak siguen flotando como la “miércoles”.