LA HERENCIA DE HAYA Y EL FUTURO DEL APRA
Escrito por: jgodoymejia en APRA, Alan García, Día de la Fraternidad, Víctor Raúl Haya de la TorreUna idea que me ha dado vuelas durante la semana, mientras veía que se acercaba el Día de la Fraternidad, la epifanía aprista por excelencia, era la siguiente: ¿cuál era el legado de Víctor Raúl Haya de la Torre y cuál sería el futuro del APRA?
Creo que la pregunta no tiene una fácil resolución. Y ello se debe a que la ideología y la práctica aprista ha cambiado varias veces de dirección.
Según lo contado por Pedro Planas en su libro “El Joven Haya. Mito y Realidad de Haya de la Torre“, en sus años aurorales, durante la década de 1920, el líder histórico del APRA recoge las influencias que formarían luego la extraña mezcla que resultaría siendo el aprismo: la escuela de José Vasconcelos que recupera lo latinoamericano como una identidad aparte, casi una nueva raza; el marxismo, el cual abrazó durante su etapa en Londres (e incluso constan documentos en los que se define como marxista) y, posteriormente, ya planteada la discusión con Moscú, plantea un intento de adaptación del marxismo a la realidad latinoamericana, que culminará en los años treinta con la famosa teoría del espacio – tiempo histórico, que plantea que la acción política deberá encaminarse de acuerdo a lo que dicte cada momento y contexto de la historia.
De otro lado, el APRA, que se concibió como un movimiento que se proponía ser una agrupación latinoamericana – de hecho, se fundaron partidos apristas en América Central y otros países de la región -, terminó encerrándose en el país y solo teniendo influencia en el Perú. ¿Táctica? ¿Reconocimiento de las limitaciones? ¿Concentración en el futuro del país? Es una pregunta que los historiadores del APRA aun no logran aclarar, pero que forma parte de aquellos vaivenes tradicionales en el partido más antiguo del país.
La ductibilidad del APRA hizo que luego de la Segunda Guerra Mundial, Haya morigerara sus posiciones. Ya no se hablaba de “acción contra el imperialismo yanqui”, sino de “interamericanismo sin imperio”. La democracia recién comienza a ser parte de su lenguaje en los años 50, luego que durante sus primeros años de historia – en parte por la persecusión, en parte por el cariz revolucionario de la época primigenia – el APRA funcionara a la vez como ideología, maquinaria electoral y aparato insurreccional.
Pero para todos, partidarios y detractores, quedó claro que durante el periodo 1956 – 1968 se fue demasiado lejos en la flexibilidad. Las banderas de justicia social quedaron de lado, para pasar a convivir y actuar con el conservadurismo de la época, los partidos que representaban a un Estado Oligárquico que daba sus últimas aleteadas. Para muchos apristas esto fue too much y muchos abandonaron sus filas. Carlos Malpica y Alfonso Barrantes hacia las filas del socialismo, Luis de la Puente Uceda hacia las armas.
El Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas descolocó al APRA. Era la aplicación del llamado Programa Mínimo de 1931, claro, bajo parámetros militares. A Haya no le quedó otra que reclamar la paternidad de las reformas, pero exigiendo que las mismas debían hacerse en democracia. Pero, además, Haya volvió a reeditar El Antiimperialismo y el APRA, el libro más orgánico que escribió, como constancia de que su pensamiento retornaba a la época auroral. Para analistas como Carlos Reyna, esta fue la reacción frente a los excesos de viraje conservador de aquellos años.
La muerte de Haya dejó al partido disputándose cuál sería su destino ideológico. Sin embargo, la salida de Andrés Townsend y el escándalo de narcotráfico de Carlos Lanberg que involucró a parte de la cúpula aprista dejó la puerta abierta para que Alan García Pérez se hiciera del control del partido.
De ello ya han pasado 25 años y dos éxitos electorales. Pero también un rápido proceso de descomposición en el APRA. Las pugnas ideológicas – más allá de cierto aggiornamiento hacia la socialdemocracia durante la campaña de 1985 – estuvieron ausentes y el APRA no tiene un rumbo a partir del cual poder construir un partido que no dependa del líder carismático. Los acompañantes de García no tienen el mismo peso intelectual y político que tuvieron para Haya de la Torre personajes como Manuel Seoane, Luis Alberto Sánchez o Armando Villanueva y ni siquiera pueden hacer críticas al líder. A ello se suma una estructura partidaria que no responde ya a la realidad del país.
Así las cosas, el futuro del APRA post – García tiene puesto un gran signo de interrogación. Pero esa pregunta no puede quedar abierta durante mucho tiempo. Culminado el gobierno de Alan en el 2011 (ojalá que antes), el Partido Aprista deberá decidir su futuro, si es que desea llegar a la centuria y ese futuro deberá pasar por contar con ideas claras de lo que debe ser el Partido, en cuanto a estructura, ideología y programa, así como no depender más de líderes carismáticos que subordinen a este grupo a ser un mero furgón de cola electoral, o una maquinaria cuyo único propósito es llegar al poder sin tener ideas sobre qué hacer con los problemas que tiene el Perú.





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23 Febrero 2007 a las 8:23 am
Saludos
Muy buena entrada. Sobre los inicios del APRA, recordemos como hasta antes de ser un partido oficial, cuando eran un grupúsculo juvenil en México, ya pedían ir a la Internacional Comunista (y fueron). Así que es claro el origen “más marxista” del APRA, donde Haya hablaba del marxismo “a la latinoamericana”, con gran enfrentamiento con los fundadores de partidos comunistas en Latinoamárica, que veían en el APRA un doble discurso que, realmente, no cuajaba con el marxismo (aunque sí con el antiimperialismo).
Sobre lo otro, pues cuando se juntaron con los odriístas toda defensa ideológica del APRA se terminó cayendo, y creo que nunca se han levantado realmente. Un poco como las facciones maoístas (y comunistas en general) que apoyaron al peronismo en Argentina. No son lo que dicen ser.
Actualmente, en teoría, al APRA habría que calificarla de Socialdemócrata, al menos en sus lineamientos básicos (en los programas y demás) tiene la apariencia de tal, y pertenece a la Internacional Socialista (que hace tiempo debió cambiarse por “Internacional Socialdemócrata”, realmente no conozco ningún partido de la rosa que sea socialista -ni el de JDC-, aunque todos se llamen así).
Pero luego, en la práctica, el APRA es “otra cosa”, más bien, el APRA se vuelve en lo que le convenga al líder carismático de turno, cada vez parece menos una formación de bases (aunque esté diciendo que sus bases -ideológicas- se perdieron hace años, seguía funcionando como si las tuviera), es una máquina de elecciones. Y sólo las gana con Alan.
Hasta Luego
23 Febrero 2007 a las 8:32 am
Me acuerdo de la primera o segunda parte de “Las 5 caras de la oscuridad” de los Transformers, donde los Decepticons estaban peleando entre si por migajas de energia, solucion .. buscar a su lider, un lider que ya habia enloquecido…..
El Apra de los 90s siempre me hace recordar esa escena… solo se vuelve importante en tanto tengan a un lider independientemente de que tan equilibrado mentalmente este….
Me acuerdo que en una historieta de Juan Acevedo le preguntan a Villanueva:
“Compañero, por que se ha peleado con el compañero Carlos Roca?”
“El muy ingenuo!!! Le recomende que se leyera el antiimperialismo y el Apra…. y se lo creyo todito!!”
Y otra de Villanueva (que igual se aplica a Alan):
“Claro que soy revolucionario!!, solo que he estado disimulando para engañar al enemigo”
23 Febrero 2007 a las 11:32 am
Jomra:
Algunas precisiones:
1. Antes del marxismo, Haya fue discipulo de Vasconcelos y del arielismo. A mi modo de ver, por alli esta el gérmen de su ruptura con la III Internacional.
2. Populismo latinoamericano le llaman los científicos sociales a esta suerte de indefinicion programática, mezclada con preocupación social.
3. ¿El APRA socialdemócrata? Creo que ni ellos se reconocen como tales. Un reciente comunicado del último plenario aprista habla de la “línea revolucionaria de izquierda democrática”. ¿Cómo se descifra eso? Además, con lo de la pena de muerte, le dieron la espalda a todos los partidos socialdemócratas.
Ernesto:
Mas que al APRA de los 90 (que luchaba por sobrevivir y por el retorno a la democracia), el escenario que describes es el de los últimos 6 años.
23 Febrero 2007 a las 1:54 pm
Hola, interesante blog. Estoy estoy inaugurando mi espacio, sería muy agradable contar con una visita tuya
hasta aquí, saludos y… hasta pronto
http://roadtobhangra.blogspot.com