Archivo de 8 Febrero 2007

¿Por qué aún no se aclara el tema de los penales?

Acabo de ver esto vía CPN Radio:

El presidente Alan García no acudirá este viernes a la citación formulada por la jueza María León Yarango, a fin de interrogarlo sobre cuestiones relacionadas con la matanza en el penal El Frontón, ocurrida en 1986, durante su primer gobierno.

Así lo informó el jefe del gabinete, Jorge del Castillo, al explicar que la magistrada citó al mandatario a la vivienda ubicada en la avenida Paseo de La República 3571, en el distrito de San Isidro, cuando esta ya dejó de ser la oficina de García Pérez.

Del Castillo Gálvez argumentó, en ese sentido, que León Yarango está desactualizada y despistada, por lo que debe ponerse al día.

“Esa propiedad fue vendida en julio del año pasado. El presidente no irá a una dirección equivocada, están despistados. ¡Que se pongan al día!” exclamó el titular del Consejo de Ministros.

Es cierto lo que dice Jorgito, debieron notificar bien a Alan. Pero también es cierto que el caso de la matanza de los penales, producida en junio de 1986, es el caso al que más teme Alan García.

¿QUE DIJO LA CVR?

Sendero Luminoso tuvo las cárceles como espacio de lo que llamaban “guerra popular” y no era más que un enfrentamiento contra todo el Estado pruano sin ninguna legitimidad. El estado de las cárceles, sin política penitenciaria por parte del Estado, generó que los senderistas pudieran organizarse rápidamente y preparar sus acciones dentro de las cárceles.

La intención de Abimael Guzmán era intentar provocar una reacción del gobierno aprista que, en sus palabras, “le quitara la careta”, lo que en jerga senderista era provocar una reacción descomunal que deslegitimara al gobierno aprista y a las Fuerzas Armadas y legitimara su sanguinario accionar.

Así, asesinaron a un alto jefe de la Marina, cuyos principales oficiales comenzaron a solicitar la pena de muerte para los terroristas y, planearon, en coincidencia con una reunión de la Internacional Socialista en Lima (la asociación de partidos socialdemócratas del mundo, a la que pertenecía el APRA), un motín en varios penales de la capital. En los penales de Lurigancho, Santa Bárbara y El Frontón se tomó rehenes y se inició la revuelta planeada, el 18 de Junio de 1986.

Si bien era necesario restablecer el principio de autoridad en los penales, lo que ocurrió durante ese día y el día siguiente fue un error que nunca se debe volver a cometer.

Lo que hemos mencionado antes era de conocimiento de las autoridades, por lo que debía procederse con energía, pero, a la vez con inteligencia.

Hay que tener en cuenta que, si bien en el penal de Lurigancho los internos tomaron de rehén a un agente penitenciario y en el Fronton a tres miembros de la Guardia Republicana con sus respectivos armamentos, cuando se llevó a cabo la sesión del Consejo de Ministros del 18 de junio de 1986 los motines tenían pocas horas de iniciados y no se habían producido enfrentamientos armados entre autoridades e internos ni se habían registrado víctimas.

En dicha sesión de Consejo de Ministros se tomó la decisión de encargar la debelación de los motines a las Fuerzas Armadas, con instrucciones de actuar “con energía y decisión para alcanzar los objetivos previstos en el menor tiempo posible”, lo que a criterio de la CVR constituyó una decisión apresurada. ¿Los motivos? A mi modo de ver, porque había un peligro de “inducción al genocidio” creado por Sendero, porque la situación no lo justificaba y porque, dado el clima existente en la Marina y la Guardia Republicana, algunos miembros de los destacamentos a cargo del develamiento podían entender que se les daba carta blanca para hacer lo que quisieran, como efectivamente ocurrió en Lurigancho y en el Frontón.

Concentrémonos en el Frontón, que es el caso por el cual se convocó a AGP como testigo.

La CVR estableció que, luego de la debelación del motín, miembros de la infantería de Marina procedieron a ejecutar arbitrariamente a un número indeterminado de intrnos rendidos mediante procedimientos compatibles con fusilamientos y el empleo de armas blancas.

El operativo de develamiento estuvo a cargo del hoy vicepresidente Luis Giampietri. El almirante niega haber participado en el segundo momento, en el que ocurrieron las ejecuciones, otros creen que sí y por ello sostienen que el parlamentario debe ser incluido como acusado y no como testigo en esta operación. Creemos que la justicia deberá aclarar si es que en ese segundo momento realmente estuvo Giampietri.

El principal responsable de las ejecuciones fue el capitán de navío Juan Carlos Vega Llona, fallecido en 1988 por un atentado de Sendero Luminoso en Bolivia. Su hermano, el empresario Ricardo Vega Llona, ha reconocido públicamente la autoría del hecho. La CVR también sindica a los tenientes AP César Patrón Baldwin, Carlos Tello Aliaga y Luis Román Rodriguez como responsables. Dada la envergadura de los hechos, estas ejecuciones no pudieron haberse perpetrado sin el conocimiento del Comandante de la Segunda Región Zonal Naval, vicealmirante Víctor Ramírez Isola (ya fallecido) y del Comandante General de la Marina, Víctor Nicolini del Castillo.

A despecho de lo que dicen algunas organizaciones de defensa de los derechos humanos, la Comisión de la Verdad y Reconciliación no sindicó a Alan García Pérez como responsable penal y directo de lo ocurrido en los penales entre el 18 y 19 de junio de 1986.

Según lo que he podido conversar con varios miembros de este grupo de trabajo, no se encontraron evidencias que pudieran comprobar que el nuevamente Presidente de la República diera la orden de ejecutar extrajudicialmente a los internos de los penales, ni que tuviera conocimiento de dichas acciones.

Sin embargo, la CVR fue bastante dura en lo que se refiere a las responsabilidades políticas. A la falta de inteligencia y a la decisión desproporcionada antes comentada, la Comisión señala que la responsabilidad política del gobierno es alta dado que se privilegió de antemano la intervención militar antes que la solución pacífica y no se adoptaron mecanismos idóneos de control que garantizasen un enpleo racional de la fuerza en la intervención militar.

Finalmente, la CVR señaló que el caso debía ser esclarecido en el Poder Judicial. El sistema de administración de justicia cuenta con elementos y prerrogativas con las que la Comisión no contó, por lo que era de esperarse que el caso pueda ser investigado con rigurosidad por las autoridades judiciales.

UN CASO SIN ESCLARECER: 21 AÑOS DESPUES

Asi llegamos, 21 años después de lo ocurrido, sin el establecimiento formal de responsabilidades de estos casos y con varias dificultades para hacerlo.

La primera, es que el principal responsable de los hechos, Juan Vega Llona, ya no puede prestar declaraciones sobre los hechos, dado que fallecíó hace 18 años, víctima de SL.

La segunda, que podía ser el tiempo, ha quedado atrás. Las pericias forenses practicadas a los cadáveres, las dos sentencias sobre el caso dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, las investigaciones de la CVR y el reconocimiento hecho por Ricardo Vega Llona confirman que sí hubieron ejecuciones extrajudiciales en el Frontón, luego de debelado el motín de junio de 1986.

La tercera, la lentitud y parsimonia casi ancestrales del Poder Judicial, son de las que más han agitado el cotarro. Los cambios constantes de jueces y fiscales del caso aumentan las suspicacias sobre una manipulación política del caso, sea a favor de Alan o en contra de él.

La cuarta, a mi modo de ver, es la casi fanática convicción que con las que algunos abogados ven en García como un reo posible de ser condenado por lo del Frontón. Gloria Cano y Carlos Rivera son dos personas que tienen una trayectoria reconocida en la defensa de los derechos humanos y desde aquí la reconozco. Sin embargo, considero que su visión casi talibánica por encontrar responsabilidades en AGP sin tenerse hasta el momento evidencia suficiente de ello ha terminado por dar a los apristas un arma para eludir interrogatorios o investigaciones mayores.

La quinta y última, el celo con el que el APRA procura tapar el caso. Lo ocurrido el día de hoy es una clara muestra de que es el camino que pensarían tomar. Si las evidencias son contrarias a la responsabilidad de García o no llegan hasta él, entonces, ¿por qué los miedos y las valerianas en Alfonso Ugarte?

Algunos podrían arguir que el caso se convirtió en una bandera política cuando el FIM fue aliado del APRA, pero la vocación persecutoria de Fernando Olivera - quien ahora anda desaparecido del mapa - no debe ser óbice para que los hechos se aclaren.

Otros podrían decir que a quien se intenta proteger es a Agustín Mantilla, quien estuvo presente en la escena del crimen. Pero ello aumenta las sospechas sobre García, pues en ese momento Mantilla era su hombre de confianza.

Al Presidente de la República se le adjudico la frase el que no la debe, no la teme. Sólo él y su conciencia sabe cuáles son los temores más íntimos que afloran, cada vez que escucha la palabra Frontón. Por su bien y el del país, es hora que conozcamos toda la verdad de lo que pasó en junio de 1986.

POST SCRIPTUM: Tres personas que actualmente están presentes en política activa podrían aclarar varias cosas de lo ocurrido en la sesión del Consejo de Ministros de 1986: Luis Alva Castro y Luis Gonzáles Posada, actuales parlamentarios apristas, y Allan Wagner, actual Ministro de Defensa. Dado el carácter de omertá que tiene el APRA sobre este tema, quizás Wagner, un tipo honesto y sensato, pueda darnos algunas luces adicionales sobre lo que allí se discutió.

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Opositores, Constituciones y Reformas

Uno a veces se pregunta si Alan García busca no tener oposición o se contenta con la que hay, por ser funcional a sus intereses personales.

Esa es la impresión que me dejó la reunión de ayer en Palacio sobre Reforma del Estado. Tal como lo preveía, más allá de la foto y el gesto político, poca sustancia, salvo la aprobación de la Ley del Poder Ejecutivo que puede ayudar a recomponer las cosas dentro del aparato estatal.

Para lo que ha servido esta reunión es para resucitar - es un decir - a Ollanta Humala como líder opositor.

El comandante ha estado durante los últimos seis meses más perdido que integrante de la Trinchera Norte en tribuna sur de Matute. Sus declaraciones, más allá de letánicas críticas al APRA por no aplicar el programa nacionalista, no han causado efecto y lo han desdibujado.

Peor aún, parece que sus alfiles Gonzalo García Nuñez y Carlos Tapia no logran controlarlo o lo han asesorado para que se radicalice. Y la jugada le viene rindiendo malos resultados.

Humala se ha empecinado en el tema de la vuelta a la Constitución de 1979 a través de una Asamblea Constituyente, que señala que es una bandera aprista. ¿Y que dice el Plan de Gobierno del APRA sobre la materia?:

“El Partido Aprista Peruano promoverá que se otorguen facultades constituyentes al nuevo Congreso para restituir la Constitución firmada por Víctor Raúl Haya de la Torre, actualizándola a las necesidades de un Estado promotor, regulador, descentralizado y democrático; que el pueblo peruano sienta que está a su servicio y participe en las decisiones y beneficios de sus políticas, programas y proyectos”.

Sin embargo, el APRA ha dejado esta bandera de campaña y creo que hace bien en dejarla.

Es cierto que la Constitución de 1979 tiene un valor simbólico mayor que la Constitución de 1993. La primera fue la resultante de una transición a la democracia y fue finalmente firmada por quien fue elegido como Presidente Constitucional en las elecciones de 1980. La segunda fue producto final de un golpe de Estado y de un régimen que no dudó en violarla cuando se le antojó.

Pero es también cierto que, autoritarismos y fraudes de origen al margen, bajo esta Constitución se logró vacar a Fujimori y permitir la formación del gobierno de transición encabezado por Valentín Paniagua. Y han pasado dos gobiernos democráticos en Palacio - incluyendo al actual - que han respetado esta norma con escrupulosidad. La práctica ha “legitimado” a la Constitución de 1993, pero ello no ha impedido que se hagan reformas parciales importantes, tales como:
- La anulación de la reelección presidencial inmediata, el principal defecto de dicha Constitución.
- La supresión de la firma de Fujimori, por su permanente incapacidad moral.
- El cambio del capítulo sobre descentralización, que ha permitido el proceso que hoy, a trompicones, está en marcha.
- El cierre del régimen de cédula viva para los pensionistas del Decreto Ley 20530.
- La potestad tributaria de gobiernos regionales y locales.
- El derecho a voto para militares y policías.

Asimismo, debe tenerse en cuenta el Proyecto de Constitución elaborado por la Comisión presidida por Henry Pease para este propósito. Este proyecto mantiene lo mejor de las Constituciones de 1979 y 1993 y hace la reforma con los mecanismos de esta última. Los trabajos de aprobación estaban bastante avanzados, como pueden verse aqui, e incluían un capítulo económico - el quid del asunto para Humala - elaborado bajo la supervisión de Jorge del Castillo y que es sustancialmente mejor que los de las cartas anteriores. Creo que es necesario culminar con este debate, explicando a la ciudadanía la conveniencia de hacer cambios parciales, fundamentalmente en 4 áreas centrales:
- Administración de Justicia
- Definir por una o dos cámaras en el Congreso.
- Mejora de los derechos fundamentales contenidos en la Constitución.
- Régimen Económico, sobre la base del proyecto Del Castillo.

Por lo demás, no es cierto que la Constitución “entregue” los recursos naturales a las empresas trasnacionales extranjeras, como lo dijo Humala ante la mirada de una perpleja Rosa María Palacios. El complejo de Adan que tienen los políticos peruanos los quiere hacer autores de la Constitución propia, sueño acariciado por todo aquel que tiene aspiraciones de trascendencia o por quien quiere convertir al Estado en su botín particular.

La Constitución de 1993 carece del consenso social para mantenerse tal como está, en eso estamos de acuerdo. Pero no creemos que cambiando la Constitución van a resolverse de manera automática - cual Harry Potter - los problemas del país, como lo intenta presentar Ollanta Humala. Es necesario fijar un marco de consensos básicos, pero mejor aún es pensar en políticas que nos saquen del marasmo en que estamos. En ello el líder nacionalista padece de una alarmante escasez de ideas.

MAS SOBRE EL TEMA:
Utero de Marita: Humala, apágate.
Francisco Eguiguren: No hay crisis política que justifique Asamblea Constituyente.
Susana Villarán: ¿Pichanguita o partido de fondo?
Henry Pease: En desacuerdo con Asamblea Constituyente.
Gran Combo Club: Reformas del Estado y casilleros vacíos.
Mario Castillo Freyre (PPC): Sería nociva reforma constitucional como la plantea Humala.

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Entre la tolerancia religiosa y la libertad de expresión.

Ayer miércoles empezó en Francia un juicio contra el semanario satírico Charlie Hebbdo. ¿El motivo? La publicación en sus páginas de las ya célebres caricaturas de Mahoma, el profeta mayor del Islam, que han sido consideradas ofensivas por varios grupos musulmanes.

La demanda, sin precedentes en el país galo, ha sido interpuesta por la Unión de Organizaciones Islámicas de Francia y por la Gran Mezquita de Paris. Ambas organizaciones alegan que los dibujos constituyen “injurias públicas contra un grupo de personas en razón de su religión”.

En realidad, este problema se originó en Dinamarca cuando el diario Jyllands-Posten, decide romper el tabú de que la imagen del profeta mayor del Islam no es reproducible, convocando a los dibujantes daneses a caricaturizar a Mahoma. A través de esta invitación recibe 12 caricaturas, algunas de ellas vinculando el Islam con el terrorismo, que publica el 30 de septiembre de 2005.

Ello desató una serie de protestas en varios países de mayoría musulmana, con daños a la embajada danesa, y un serio debate sobre la relación entre la libertad de expresión y la tolerancia religiosa.

El tema, a mi modo de ver, es mucho más complejo que lo judicial. Tiene implicancias éticas, valorativas y, ciertamente, hay mucho de prejuicio circulando por allí sobre este tema.

¿UN TEMA DE LIBERTAD RELIGIOSA?

Quienes desde el mundo islámico tienen reparos frente a las caricaturas señalan que esta es una bandera que todos los musulmanes deben asumir, frente a una afrenta que se tiene contra Occidente. La altisonancia de sus declaraciones hace que se tenga

Para comenzar, es necesario señalar que la reacción que se tuvo en países musulmanes como Siria o Afganistán frente a las caricaturas - las que dicho sea de paso, no han sido ampliamente difundidas en el mundo musulmán - no fueron ni espontáneas ni masivas.

En Siria, una “república dinástica” liderada por el presidente Bashar al-Asad, la reacción frente a los dibujos fue manipulada. En dicho momento se tenían problemas en el Consejo de Seguridad por el asesinato del primer ministro libanés Rafik Hariri, por la que se pedía el retiro de las tropas sirias del Líbano.

En Afganistán, en cambio, las manifestaciones se produjeron frente los cuarteles de la OTAN y fue un pretexto para protestar por el real fastidio que se tiene con Europa: la presencia de los aliados europeos de Estados Unidos en su territorio para luchar contra los talibanes.

Mientras que en naciones de mayoría árabe como Indonesia o Pakistán, solo fueron cientos o decenas los que acudieron a estas manifestaciones, convocadas por movimientos con poco respaldo electoral.

El otro elemento a tener en cuenta es la conformación del Islam.

Por lo general, tenemos un prejuicio - llamado también Orientalismo - de procurar analizar a los musulmanes partiendo de la premisa de que la religión lo explica todo. Ello impide ver la diversidad cultural, conflictos internos y lazos con otras culturas.

Muchos desconocen que el Islam se considera la continuación de la tradición judeo cristiana. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento son considerados como libros sagrados junto al Corán. Jesús de Nazaret es considerado como un profeta respetado.

De otro lado, debe tenerse en cuenta que el Islam no es monolítico. Tiene 1,200 millones de creyentes, no tiene una jerarquía centralizada, no cuenta con un líder infalible en cuestiones de fe y las divisiones que se tiene en el mundo musulmán tienen más que ver con temas políticos antes que con una interpretación religiosa.

¿LIBERTAD DE EXPRESION?

Desde Europa, el tema ha sido visto como de respeto a la libertad de expresión. Tanto frente al caso danés como frente al francés, varios diarios han publicado en solidaridad con estos medios las caricaturas de la polémica. De otro lado, varios intelectuales han firmado manifiestos en favor de la libertad de expresión, e incluso el candidato presidencial de la derecha francesa Nicolas Sarkozy se ha expresado en favor de la difusión de estas caricaturas, pues considera a la libertad de expresión como el valor a defender en este caso.

Pero no se toma en cuenta que en Esados Unidos y Europa existen leyes que penalizan ideas que inciten al odio. En aplicación de estas normas, se ha sancionado incluso con pena de cárcel a los negacionistas del Holocausto judío. El caso más célebre es el del historiador inglés David Irving, quien fue condenado en Austria a tres años de prisión por sus libros que niegan la responsabilidad de Hitler en estos hechos.

Independendientemente de la veracidad de estas teorías - yo estoy plenamente convencido de la existencia del Holocausto y que fue una de las peores atrocidades que ha conocido la humanidad - cabe preguntarse si la sanción de ideas - por más retorcidas que estas sean - debe ser un delito penal. Esa es la pregunta que se haría un liberal consecuente. Sin embargo, aquí cabría también preguntarse por el dolor implícito que causa el olvido o la negación de un acontecimiento que ha marcada la vida de la humanidad, en especial en Europa y el derecho que toda sociedd tiene a mantener su memoria viva sobre estos acontecimientos.

Finalmente, otra cuestión tiene que ver con los problemas que suscitaría en Occidente la difusión de obras que atenten - supuestamente - contra la fe cristiana.

¿Que pasaría, por ejemplo, si es que alguien interpone una demanda para evitar ver una cinta como La Vida de Brian, una parodia de la vida de Jesús hecha por el grupo inglés Monty Python? ¿O si se hace caso a los pedidos para censurar a Madonna por “crucificarse” en el Confessions Tour que da por todo el mundo?

Ya en América Latina se ha presentado un caso de este tipo. En Chile, un grupo ultra-católico consiguió prohibir la exhibición de la cinta La Ultima Tentación de Cristo, por considerarla ofensiva a la reputación de quienes los católicos consideramos como Dios. Incluso la emanda fue interpuesta “por y a nombre de Jesucristo y de la Iglesia Católica”. El caso llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, quien sentenció que la cinta debía exhibirse y que las leyes de censura en Chile debían ser cambiadas. Uno de los párrafos de la sentencia indica que:

“79. Según el artículo 12 de la Convención, el derecho a la libertad de conciencia y de religión permite que las personas conserven, cambien, profesen y divulguen su religión o sus creencias. Este derecho es uno de los cimientos de la sociedad democrática. En su dimensión religiosa, constituye un elemento trascendental en la protección de las convicciones de los creyentes y en su forma de vida. En el presente caso, sin embargo, no existe prueba alguna que acredite la violación de ninguna de las libertades consagradas en el artículo 12 de la Convención. En efecto, entiende la Corte que la prohibición de la exhibición de la película “La Última Tentación de Cristo” no privó o menoscabó a ninguna persona su derecho de conservar, cambiar, profesar o divulgar, con absoluta libertad, su religión o sus creencias.”

Es decir, debe analizarse caso por caso lo ocurrido. Y la solución no es nada fácil. Siempre habrán quienes se sientan insatisfechos con lo resuelto.

¿Y ENTONCES?

El filósofo esloveno Slavoj Zizek tiene una hipótesis bastante interesante sobre lo ocurrido en torno a las caricaturas de Mahoma, partiendo de los valores en juego en este caso.

Para Zizek, este acontecimiento configura una antinomia de la razón tolerante: dos posiciones irreconciliables, con argumentos a favor y en contra con igual peso, que evitan la formación de un consenso sobre lo ocurrido o una solución que satisfaga a ambas partes.

Sea como termine el caso, la solución no será satisfactoria para ambos bandos. A pesar que el tema ya se ventila en tribunales, creo yo que lo jurídico no nos termina de explicar lo que ocurre en este tipo de situaciones. Las preguntas y las opiniones quedan a tu criterio.

MAS SOBRE EL TEMA:
Slavoj Zizek: The Antinomies of Tolerant Reason: A Blood-Dimmed Tide is Loosed.
El Mundo: Comienza el juicio en Francia sobre las viñetas de Mahoma en un semanario satírico.
El País (España): Juicio en Francia por caricaturas de Mahoma.

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