Como parte de mi retiro de fin de año en la playa, me llevé, como es mi costumbre, un libro de los tantos que esperan en la ruma de pendientes para leer. El escogido fue el libro escrito por el periodista Gustavo Gorriti, La Calavera en Negro.

La Calavera en Negro cuenta dos historias paralelas.

La primera, uno de los mayores escándalos de narcotráfico ocurridos en el Perú durante los años ochenta. Para ser más exactos, el primer gran caso de narcotráfico sonado en nuestro país.

Carlos Lamberg era un próspero empresario que había hecho dinero de la nada. Tenía un mini-diario, P.M., desde el cual difamaba al gobierno de Fernando Belaúnde Terry y a los dueños de los otros medios de comunicación. Y, más importante aún, tenía estrechos vínculos con hombres claves del Partido Aprista Peruano.

La investigación hecha por Gustavo Gorriti para la revista Caretas reveló en su momento que Lamberg había sido detenido en 1980 en Acapulco por un caso de narcotráfico, en un yate en el que se encontraba como pasajero Jorge Idiaquez, ex secretario personal de Víctor Raúl Haya de la Torre, el líder máximo del aprismo. Asimismo, se indicó que entre sus amigos personales se encontraba el entonces secretario general del APRA, Fernando León de Vivero, quien fue Presidente de la Cámara de Diputados años después. Villa Mercedes, la finca del máximo jerarca aprista, había sido comprada por Lamberg y puso plata en la campaña presidencial de Armando Villanueva en 1980, que incluyó un spot que hacía recordar las propagandas facistas de los años 30.

Ademàs, el mayor cargamento de droga capturado hasta ese momento en el Perú, en 1980, pertenecía a Lamberg, que utilizó sus influencias políticas en el gobierno militar para evadir la cárcel.

Lamberg, por esta investigación periodística, que fue recogida y ampliada por la Fiscalía de la Nación - recién creada y donde trabajaba un bisoño Fernando Olivera como secretario - y llegó a un juicio en el que el ex hombre de prensa fue sentenciado a 14 años de prisión en 1986. Políticamente, esto significó una revolución generacional en el APRA, que terminó encumbrando a Alan García en 1982 como Secretario General del Partido, para bien o para mal.

La segunda historia que cuenta Gorriti es la de Caretas de aquellos tiempos y la elaboración del reportaje en si. Gorriti cuenta como se combina su matrimonio, los cierres histéricos de Enrique Zileri en Caretas, que se asemejaban (y hasta ahora se parecen) a una opereta, las dificultades de la página en blanco, el ritmo al filo de la navaja que tiene Gorriti para entregar sus textos (casi siempre, al fin del cierre de edición) y los conflictos éticos que suponía arriesgar la vida por llevar adelante una noticia.

Como yapa y para que se animen a leer el libro, dos párrafos del mismo, donde Gorriti describe (y critica) la “extraña fascinación” que AGP ha ejercido sobre Enrique Zileri.

“¿Qué periodista no quiere un acceso así con, primero, el candidato favorito y después el Presidente de la República? El problema es la pregunta inversa: ¿qué presidente no quiere un acceso asì con el director de uno de los medios más influyentes? Y el otro problema es que entre adolescentes, sean precoces, puntuales o tardíos, la amistad y sus lealtades es lo más importante. Claro que Zileri - gran periodista antes que nada - no dejó de criticar a García cuando fue indispensable hacerlo, pero aun entonces se sentía la tensión del amigo forzado a critica a quien te ha dado su amistad y confianza.

Esa amistad le hizo bien a Garcìa, pero no a Caretas. Me imagino que Zileri no estará de acuerdo con lo que digo, pero en este asunto creo que, entre los veteranos de la revista, su director está en minoría absoluta. Pocas cosas tan nobles en la vida como la amistad y la lealtad a ella, pero me temo que esa nobleza puede convertirse en peligro cuando se introduce en la relación entre la prensa y el poder”.

10 Respuestas a “RADIOGRAFIA DE UN REPORTAJE”
  1. Karen dice:

    Hola José, necesito de tu ayuda, quiero información sobre Carlos Lamberg, vivo en México y me gustaría saber si está vivo o cómo se encuentra de salud. ATTE Karen

  2. Desde el Tercer Piso » LA CAMIONETA DE ALAN Y LOS SANCHEZ PAREDES dice:

    […] 28 años, una investigación periodística reveló que un narcotraficante había llegado a controlar parte del APRA, lo que supuso una revolución dentro de Alfonso Ugarte. Tal vez, si se ahonda más, se pueda […]

  3. Desde el Tercer Piso » POLITICA Y NARCOTRAFICO: ECUACION PELIGROSA dice:

    […] pública. El principal financista del Partido Aprista Peruano de la época y dueño de un diario, Carlos Lamberg, fue puesto en evidencia frente a sus vinculaciones con el narcotráfico. La investigación causó […]

  4. ildefonso dice:

    Ahora Alva Castro, unilateralmente ha dispuesto dinero del estado, para rehabilitar Villa Mercedes de propiedad del narco compañero Carlos Lamberg.

  5. Javier Fernandez dice:

    Otro personaje que fue desaforado del parlamento durante el primer gobierno del APRA fue DEL POMAR. Es el padre de quien fuera alcalde de Barranco. Su hijo al referirse sobre esa situación la califico como persecución política. Hasta donde sabemos los apristas no se persiguen entre si, por el contrario se protegen en las malas. Su caso fue demasiado evidente. Desapareció del mapa después que fue levantada su inmunidad.

  6. Arturo dice:

    Ollanta Humala es el Velasco Alvarado (cuñado de Gonzales Posada) y Morales Bermudez del 2011 . Los nexos del narcotrafico y enriquecimiento vienen desde esas fechas. Lamberg hacia el trabajo que hizo Olaya con su diario chicha durante el gobierno de Fujimori, embruteciendo a la poblacion.

    Vean lo que opinaba Haya de La Torre y comprenderan la personalidad de Alan Garcia y el APRA :

    http://colombia.indymedia.org/print.php?id=105393

    http://www.elmorsa.com/2008/02/26/el-fraterno-haya-de-la-torre/

    Esos siempre fueron unos con.chu.dos, co.bar.des que vivieron de la politica desde sus inicios manipulando a la gente ignorante e influenciables. Yo estoy seguro que Haya, asi como Eudocio Ravines fue un infiltrado de la CIA, la diferencia es que se lo llevo a la tumba y no como el otro que al final lo asesinaron.

  7. Desde el Tercer Piso » PETROAUDIOS: OPERACION LIMPIEZA dice:

    […] un tema de narcotráfico que implicó a parte de la cúpula aprista a inicios de los ochenta, Gustavo Gorriti decía esto sobre la relación entre Enrique Zileri y Alan García: ¿Qué periodista no quiere un […]

  8. Pedro LTT dice:

    Ay Gorriti cuidado con la disonancia cognitiva! Con respecto a lo que dices de la relaciòn entre Zileri y Garcìa, podràs decir lo mismo de tu relaciòn con Toledo?

  9. Edgardo dice:

    Ay Pedro LTT cuidado con la disociación defensiva! Gustavo Gorriti siempre vivió como pensó, coherentemente. Con respecto a su relación con el ex presidente Toledo, Gustavo siempre supo mantener el respeto y la amistad al margen de la crítica política. Sobrados ejemplos hay de ello que la prensa ha difundido en su oportunidad. Además, la comparación entre García y Toledo resulta forzada y hasta ofensiva para el líder de la chakana, dado el prontuario del líder del partido de la estrella.

  10. Desde el Tercer Piso » SOBRE EL CASO OBREGON dice:

    […] han tenido con el narcotráfico durante los últimos 30 años. Episodios como los casos Langberg y Del Pomar, o episodios como el narcoavión presidencial y el narcobuque de la Marina hallados […]

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