Ciértamente, lo ocurrido el viernes ha traído cola, por lo menos en la blogósfera, aunque algunas cosillas se deslizaron en los medios masivos.

Lo cierto es que, a mi modo de ver, algunas cosas nos demuestró esta experiencia.

La primera, es que los blogs se van convirtiendo, poco a poco, en fuentes en los que los medios ponen cada vez más su atención.

Ya había pasado con lo del sexto hijo de Alan García, donde los blogs se convirtieron el casi único espacio donde se discutió de manera abierta y desenfadada todas las repercusiones del tema. Esta semana volvió a ocurrir lo mismo - en menor medida - con esta actividad. Hoy, Perú.21 le vuelve a dar la mirada a la blogósfera, al señalar que un blog que poco a poco se viene haciendo conocido por su oposición a Alan García podría tener relaciones con Perú Posible.

¿Esto que implica? Dos cosas: la primera, por parte de los medios, no venir menospreciando a los blogs como espacios de discusión y debate mediático. La segunda, a los bloggers, tener rigurosidad en lo que ponemos y saber a quienes de nuestros pares citamos. No todo lo que brilla es oro en la Internet.

La segunda, es que persiste cierta modorra en la sociedad con relación a la política.

Es cierto que temas como la pena de muerte o los derechos humanos pueden ser poco significativos para personas que se dedican a sobrevivir, o para un grupo de privilegiados que solo tiene su mente en hacer dinero, o para quienes sienten que la política no afecta su vida.

Sin embargo, la experiencia de los últimos años nos demuestra que tan importante es tener una conducción democrática, sensata en economía, con preocupación social y vigilada por la sociedad. Si hacemos visibles los temas que nos parecen importantes, ¿cómo los tomarán los políticos en cuenta? Si no vigilamos a los gobernantes, podrán hacer las trastadas que quieran y no se concentrarán en hacer las reformas que necesitamos para seguir en el camino del desarrollo.

Como dijo Silvio Rendón hace unos días en su blog Gran Combo Club, puede ser que en la Plaza de Armas hayan estado 40 personas, pero habían muchas más detrás.

La tercera, de manera simbólica, el Gobierno ha revelado su debilidad.

Y eso no es motivo de felicidad, sino de preocupación. ¿Por qué?

Luego de muchos años, se produjo un cambio de gobierno con dos condiciones que no se daban juntas en varios calendarios: 1) dicho cambio de posta era el paso de un presidente democrático a otro. 2) se daba en un contexto de buenhas cifras macroeconòmicas y un crecimiento sostenido de 5 años.

En suma, Perú tenía - y aun tiene - una gran posibilidad de comenzar a consolidar sus instituciones democráticas, mantener el crecimiento económico y, sobre todo, comenzar a cerrar las grandes brechas sociales que nos separan, como lo demostró la última elección presidencial.

Sin embargo, el gobierno no viene aprovechando estas condiciones, ni la ausencia (lamentable, por cierto) de una oposición política.

Dicen que es en tiempos de vacas gordas que se deben emprender las reformas. Sin embargo, más allá de algunos pocos logros significativos, todo parece haber quedado en la órbita de los fuegos artificiales o, simplemente, no hay ideas para emprender reformas. El Presidente parece estar obsesionado por la aprobación popular y por ello ha dejado de lado temas de fondo como la educación, la salud, la lucha contra la pobreza, la competitividad, la administración de justicia y la institucionalidad democrática.

Peor aún, en ese afán de popularidad y de ganancias propias, el Presidente ha terminado llevándonos a un camino bastante peligroso, de entendimientos con el sector más autoritario de la política peruana, de guiños al empresariado más mercantilista, de espaldas al país que reclamaba inclusión y a quienes confiamos que el desarrollo no se puede producir con la barbarie o el autoritarismo mandando en Palacio de Gobierno.

La pena de muerte ha sido el más significativo de sus errores. Si de Toledo aprendimos que las promesas de campaña deben ser cumplidas en la medida de lo posible, de García debemos aprender que no toda cosa que se promete es posible y que el voluntarismo ciego nos puede llevar a encrucijadas no deseadas, o a términos de debate que el país parecía haber superado.

Creo que nadie quiere que el gobierno de García fracase. Ni siquiera los más antiapristas, dado que es el futuro del país es que se juega. Sin embargo, de no hacer los correctivos necesarios, más que a Nicolás de Piérola, Alan García se parecerá cada vez más a la sombra de su primer gobierno, o peor aún, a Alberto Fujimori.

Quizás esas cuarenta personas, Sr. García, puedan decirle más que un coro de adulones y portátiles llevadas para su propio ego.

MAS SOBRE EL TEMA:
Agencia Perú: Policía reprime violentamente a manifestantes en marcha contra pena de muerte. (Video incluido)

2 Respuestas a “PROTESTA CONTRA LA MUERTE: ULTIMAS REFLEXIONES”
  1. ocraM dice:

    el ataque a pepitaspuntocom me parece muy extraño. la comparación con faisal es desproporcionada y absurda: en ese blog no hay difamaciones.

    sobre la pena de muerte, mira La República de hoy:

    • Dueño de casa

    El presidente García al explicar por qué permitió que manifestantes a favor de la pena de muerte llegaran a Palacio, y no los que se manifestaron el viernes en contra, dijo que solo había invitado a deudos del terrorismo y cerró con la frase: “El dueño de la casa invita a quien quiere”.

  2. Ernesto dice:

    Tambien deberia ser un indicativo el que solo sean 40 los asistentes, no llega a la cantidad de las marchas que precedieron a los lavados de bandera, algo se esta haciendo mal por parte de quienes tienen que introducir algo de racionalidad a la poblacion, poblacion que se deja seducir facilmente por los reclamos de mano dura.

Deja una Respuesta