¿Será por esto que nos quieren sacar de la Corte Interamericana?

Como consecuencia de la polémica sentencia de la Corte Interamericanada de Derechos Humanos, algunos - como Aldo Mariátegui - han alzado su voz para convocar un referéndum que defina nuestra permanencia en dicho organismo supranacional y otros - como Rafael Rey - han dicho que deberíamos irnos y nunca más volver.

Ambos ignoran, o pretenden ignorar que la Corte ha servido para reparar abusos de diversa índole contra varios grupos de personas y sobre distintos tipos de derchos. De no ser por ella, los trabjadores de la Municipalidad de Lima no habrían sido repuestos, las leyes de amnistía no habrían sido anuladas, Baruch Ivcher no hubiera recuperado su canal y los miembros del Tribunal Constitucional injustamente defenestrados no hubieran recuperado su puesto.

Pero, tal parece que hay una razón de fondo para que en Palacio de Gobierno hayan hecho tanta alaharaca con la sentencia de marras.

El único caso pendiente que Perú tiene ante la Corte es el del asesinato del dirigente sindical Saúl Cantoral y de la activista Consuelo García Santa Cruz, quienes fueran victimados el 13 de febrero de 1989.

Cantoral, al momento de su muerte, se desempeñaba como secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú. Durante el año 1988 se realizó una prolongada huelga minera, en la que tuvo especial participación. A raíz de este hecho comenzó a recibir amenazas y luego, el 9 de agosto de 1988, fue secuestrado por 8 horas. En febrero de 1989 fue nuevamente amenazado.

¿Por qué el caso interesa al gobierno con particular preocupación? Porque los presuntos autores de las amenazas, secuestro y posterior asesinato de Saúl Cantoral serían miembros del autodenominado “Comando Rodrigo Franco”.

Para quienes se encontraban en edad de pediatría o viven en el exterior, dicho comando perpetró una serie de atentados contra personas incómodas al gobierno de Alan García e intervino en la lucha contrasubversiva en base a asesinatos y ejecuciones extrajudiciales.

Sus miembros son personas pertenecientes al Partido Aprista Peruano. Los dos más conocidos son el ex Ministro del Interior Agustín Mantilla Campos - ex hombre de confianza de Alan García - y Miguel Ríos Saenz (a) Chito, ex miembro de la seguridad del entonces y ahora Presidente de la República (y quien actualmente sigue cumpliendo funciones en el comité del PAP en Cajamarca). A ellos se suma como miembro conocido Jorge Mauro Huamán Alacute, miembro de la Policía en ese entonces.

Si bien la prensa de la época especuló sobre su vinculación directa con el APRA o con Alan García, tanto la CVR como el libro de Ricardo Uceda “Muerte en el Pentagonito”, que han realizado las investigaciones más serias sobre el caso, no han encontrado evidencia razonable que permita afirmar que el Comando fue una organización vinculada o dependiente del Partido Aprista.

El caso del Comando, que lleva el nombre de un mártir aprista, ha estado teñido siempre por una aureola de misterio. Se sabe que miembros del Ejército y la Policía utilizaron muchas veces este membrete para realizar desapariciones forzadas o ejecuciones extrajudiciales. A ello se sumó la vocación del gobierno aprista por ocultar estos hechos. Durante aquella época, ni el Ministerio del Interior, el Poder Judicial o el Ministerio Público hicieron investigación alguna que permitiera aclarar estos hechos.

La única excepción a este caso fue una Comisión del Congreso conformada para hacer una investigación sobre este tema. A dicha investigación se le puso varias trabas para su trabajo. Dos de los miembros de dicha comisión, Manuel Piqueras y Gustavo Espinoza, fueron amenazados varias veces. Incluso a Piqueras le llegaron a secuestrar a su hija durante algunas horas. El informe en minoría presentado por ellos afirmó la existencia de evidencia suficiente sobre la existencia del Comando, mientras que el dictamen digitado por la mayoría aprista lo negó.

Justamente Espinoza y Piqueras acudirán a la Corte como testigos este 23 de enero, fecha en la que se celebrará la audiencia pública sobre este caso que, sin duda, abrirá la puerta para que en el Poder Judicial peruano se esclarezca, de una vez por todas, quienes fueron los miembros de esta tenebrosa organización y cuales eran sus reales vínculos con quien ejerce en este momento la primera magistratura de la República.

¿Se entiende ahora el temor?

MAS SOBRE EL TEMA:
Corte Interamericana de Derechos Humanos: Convocatoria a audiencia pública en caso Saúl Cantoral Huamaní.
Comisión de la Verdad y Reconciliación: Asesinatos del Comando Paramilitar autodenominado Rodrigo Franco.
Utero de Marita: Mythbusters: el Comando Rodrigo Franco.
Agencia Perú: Cómo se investigó al Comando Rodrigo Franco. Testimonio de ex agente del Comando Rodrigo Franco inculpa a Mantilla.

Una Respuesta a “EL HILO DE LA MADEJA”
  1. Desde el Tercer Piso » EL USO POLITICO DEL TERRORISMO dice:

    […] hoy una posible condena nueva por el caso El Frontón. Ojo que una coyuntura similar, a partir del tema de la pena de muerte, se dio en días previos a la sentencia del caso Saúl Cantoral, en que la Corte estimó que los […]

Deja una Respuesta

Creative Commons License
Desde el Tercer Piso by José Alejandro Godoy is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.