La ceremonia de relevo en la Comandancia General del Ejército, realizada el último miércoles en el Pentagonito, ha sido la muestra clara de las dos corrientes que circulan actualmente en los institutos armados.

Por un lado, tuvimos el penoso discurso de salida del General César Reinoso, quien como todos sabemos salió del Ejército “renunciado” por las explicaciones insatisfactorias sobre el destino de los montos presupuestados por combustible y denuncias de corrupción en la compra de pertechos y comida para la tropa. Fue sintomático que Allan Wagner, Ministro de Defensa, no estuviera presente durante el discurso de Reinoso.

Reinoso señaló que su salida, al igual que la de 4 generales más, eran actos “totalmente antirreglamentarios y anticonstitucionales“.

El ex Comandante General pertenece a la promoción 1973 y tanto los generales de esta promoción como de la siguiente pasaron al retiro esta semana. Los medios de prensa han informado que por lo menos dos de estos generales afrontan investigaciones por el caso de los pertechos y en el caso del General José Williams Zapata, dos procesos judiciales.

El tema es que la salida de estos 5 generales se realizó respetando la línea de carrera y las normas legales vigentes. Además, nos hallábamos en una situación de emergencia moral en las Fuerzas Armadas que era necesario dar paso a un comando renovado en ideas y convicciones morales, tal cómo ocurrió una vez caida la dictadura fujimorista.

Reinoso se despachó a su gusto, dijo que fue víctima de una campaña “revanchista y ruin” con informaciones difamatorias, por parte de algunos oficiales “desafectos”, por haber sancionado “drásticamente” a los responsables de faltas administrativas y disciplinarias (es decir, acusa al hoy retirado general Rafael Hoyos de Vinatea, el otro involucrado en el caso de la carretera a Cabana). E incluso dio bravatas en contra de Wagner como la siguiente: “Ante la inacción política del sector, tuve que salir a defender, yo solo, el prestigio institucional, pese a que no tenía responsabilidad penal ni funcional (.), motivo por el cual me vi en la imperiosa obligación moral de no permitir que mi persona fuera utilizada para mancillar el honor de la institución que tanto amo y, por esas razones, presente mi carta de renuncia irrevocable“. Como que el tonito de advertencia indica que a Wagner le va a esperar fuego graneado en los próximos meses.

Pero, a los pocos minutos, fuimos testigos no sólo de un cambio de Comandante General, sino también de un discurso y, esperemos, de una nueva actitud en el Ejército Peruano.

El general Edwin Donayre, nuevo Comandante General, dio un discurso que parecía escuchar a quienes hemos reclamado por transparencia y reformas en una institución que las necesita a gritos. Sus puntos más resaltantes fueron los siguientes:
- Las inspecciones en el Ejército se desarrollarán en cualquier momento y cualquier dependencia. Recordemos que la denuncia de Gustavo Gorriti se basó en la evasión de inspecciones y visitas de la Contraloría.
- Relevo de todos los oficiales involucrados en casos de corrupción, a quienes se garantizará su derecho a la defensa.
- Invitar a CONSUCODE y a la Contraloría a supervisar los procesos de licitación de mayor cuantía.
- Mejora de condiciones para suboficiales, incluyendo proyecto inmobiliario.
- Relación más fluida con los medios de comunicación.
- No llorar por más presupuesto. El componente humano es el más importante del Ejército.

Si Donayre pusiera en práctica estas ideas, así como las recomendaciones de la Comisión Especial de Reforma de las Fuerzas Armadas y el Proyecto Ejército, así como lo señalado por la CVR como reformas institucionales, sin duda, tendremos un mejor Ejército. Lo necesitamos, luego de años de azote de corrupción y de encubrimiento de hechos luctuosos que todos conocemos (aunque algunos se empeñen en negarlo).

POST SCRIPTUM: Nos preocupa seriamente que algunos estén pensando en sacar a Allan Wagner como Ministro de Defensa, ya que es el único que tiene una agenda clara de reformas en el gobierno. Nos alerta de esto el diario La Primera:

¿Cambios en el gabinete?
La designación de Luis Gonzales Posada como nuevo ministro de Defensa es prácticamente un secreto a voces. Y es que la difícil situación del actual titular del Mindef, Allan Wagner, como consecuencia de las recientes denuncias y escándalos en el Ejército, le estarían pasando la factura, al punto que desde el Ejecutivo se dice que el presidente Alan García le habría bajado el dedo
.

Viniendo del diario de propiedad de Ricardo Wong, tan cercano al APRA, ¿será cierto esto?

MAS SOBRE EL TEMA:
Lee el discurso completo del General Edwin Donayre.
Caretas: El Bazucazo de Wagner.

3 Respuestas a “EJERCITO: ENTRE LA VERGUENZA Y LA ESPERANZA”
  1. Ernesto dice:

    Hablando de “La Primera” han estrenado hace poco nuevo director, el cual dice que hara pocos editoriales. Que esta pasando? el que acaba de salir sacaba buenas notas, raro raro…

  2. Anonymous dice:

    segun conto el propio Juan de la Puente, ha recibido una propuesta interesante en una universidad.

  3. COMANDOS UNIDOS dice:

    SOLO LOS RESENTIDOS GENOCIDAS TERRORISTAS Y SUS SIMPATIZANTES PODRIAN ESTAR TAN RESENTIDOS CON EL EJERCITO , INSTITUCION QUE HAGAN LO QUE HAGAN DIGAN LO QUE DIGAN JAMAS SERA VENCIDA

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