LA MALA EDUCACION
Escrito por: jgodoymejia en Alan García, José Antonio Chang, SUTEP, educación, evaluación a maestrosEvaluación a los maestros: entre la improvisación y el radicalismo
Sin duda, el tema más importante de la semana es la anunciada evaluación de desempeño a los docentes de todo el país, la cual ha motivado un enésimo enfrentamiento entre el Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación Peruana (SUTEP) y el Ministerio de Educación.
Como era de suponerse, el SUTEP, a través de su dirigente máxima Caridad Montes ha señalado que no concurrirá a la evaluación, señalando los pretextos de siempre: quieren acabar con el sindicato, van a botar a los maestros, el problema es que el gobierno no quiere pagarnos las capacitaciones, es el primer paso para la privatización de la educación.
La visión que tiene el SUTEP de la educación sigue anclada en los años 70, cuando el mundo era otro y la educación peruana sí merecía el nombre de tal (aunque ya comenzaba a dar signos de su visible deterioro). Aun se sigue pensando en una educación gratuita para todos, cuando es necesario que quienes puedan pagar aunque sea una cantidad simbólica lo hagan. Se continúa pensando en términos de una estabilidad laboral que inmovilice ante el mal rendimiento. Se sigue pensando en términos del “empleador cuco que sólo quiere despedirme”. Se sigue pensando que la confrontación es la única vía para hacer cosas. Y se nota la carencia de ideas que tienen los dirigentes del SUTEP sobre que hacer con la educación peruana, pues siguen pensando que “sólo el cambio del modelo económico” será la condición necesaria y suficiente para que el sistema educativo funcione de verdad.
Nicolás Lynch acierta en que el sindicato de maestros actual - que, a diferencia de lo que piensan algunos, no debe desaparecer, sino democratizarse y contar con una nueva visión - representa “el pensamiento arcaico en la educación peruana” que, en el fondo, lo que busca es mantener mecanismos de poder, como una dirigencia copada por Patria Roja desde hace 35 años y con el control sobre la Derrama Magisterial y sus fondos.
Pero indicar que la posición de la dirigencia del SUTEP es arcaica y atenta contra el futuro de la educación peruana no implica aceptar que la pólítica educativa del gobierno - si es que esta existe - sea la más adecuada.
En principio, la cabeza del Ministerio de Educación no es la persona más idónea para el cargo. No nos engañemos, José Antonio Chang no fue nombrado por sus brillantes ideas sobre la educación peruana, sino por un pago de favores. Chang, mientras se desempeñó como Rector de la Universidad San Martín de Porres, dio el pase para la creación del Instituto de Gobierno dirigido por Alan García y ese fue el real mérito para su designación en el puesto. Chang no llegó con ninguna idea y, al momento de la designación del gabinete, casi todos coincidimos que nos hallábamos ante uno de los puntos más flacos del equipo ministerial.
La evaluación no fue una idea del despacho ministerial de San Borja. Por el contrario, surgió del voluntarismo de Alan García. Como lo recuerda el experto en Educación León Trathemberg, fue en una palaciega conferencia de prensa con representantes de varios organismos internacionales cuando AGP señaló: “Vamos a hacer una evaluación de los profesores; entiendo que es así, señor ministro (Chang),… aunque le cueste esfuerzos y problemas, pero tenemos que hacerlo para saber qué metas debemos alcanzar”. El señor le decía a su sirviente que prepare una evaluación sin atenerse a los criterios de la Ley de Carrera Magisterial o al Plan Educativo Nacional y Chang, con la servilidad de la que hace gala, le hizo caso a su patrón, en lugar de priorizar la aprobación del marco referencial de los profesores.
A ello se suma que lo que se evaluará el 20 no dará una idea exacta de lo que necesitamos. Cito a Trathemberg:
“¿Quién es un buen maestro? Un profesional que conoce y domina su especialidad, tiene capacidad práctica para la docencia, logra que los alumnos aprendan lo previsto, es cumplido en lo administrativo, tiene estabilidad sicológica para el vínculo adecuado con los alumnos sin maltratarlos, y tiene calidad ética y honestidad que lo aleja de la falsificación de documentos, venta de exámenes o notas, etc.
Una buena evaluación docente debería abarcar todos estos factores. Siendo una tarea imposible para hacerse de aquí a diciembre, el ministro Chang la ha reducido a un solo criterio: una evaluación de habilidades básicas en lecto-escritura, aritmética y algunos conocimientos del área de docencia, evaluados en una prueba escrita de elección múltiple, fuera del aula y ajena a cualquier consideración sicológica, ética, administrativa o del propio ejercicio docente en el aula. Estará ausente el criterio del director, los alumnos y padres de familia. Por si fuera poco, los resultados no estarán conectados de modo alguno a la carrera docente, cuya ley está congelada en el Congreso”.
Chang ha dicho que esto es una muestra censal para saber en que lugares del país la cosa anda fallando. El Ministro no se percata que lo que falla es el sistema educativo en pleno y que estamos en la cola de América Latina no por gusto, sino porque la educación peruana - ojo, no sólo la estatal, sino también buena parte de la privada - anda por las patas de los caballos.
A esto se suma la fecha de la evaluación, pretexto del que se ha agarrado el SUTEP para oponerse a la misma. El 20 de diciembre es una fecha crítica, ya que en dicha época del año se entregan libretas, se terminan las actas para el Ministerio, comienzan a expedirse los certificados de estudios para los chicos que egresan de quinto de media. En suma, una mala época para hacer el examen, más aún, con las deficiencias antes anotadas.
¿Habrán leído los dirigentes del SUTEP y el Ministro de Educación el Plan Educativo Nacional? ¿Alan García le habrá dado una hojeada? Lo dudamos, pues el debate armado sobre la evaluación demuestra que su prioridad no es la educación, sino, en el caso del SUTEP, mantener sus gollerías de toda la vida, y en el del gobierno, hacer medidas efectistas para mantener el nivel de popularidad del Presidente, la única meta que parecen medir en Palacio de Gobierno. Mientras tanto, la educación sigue pidiendo una reforma a gritos, pues, de no hacerse, seguiremos condenando a miles de peruanos al desempleo y a la falta de oportunidades para salir adelante.
MAS SOBRE EL TEMA:
Consejo Nacional de Educación: Plan Educativo Nacional.
El Comercio: Educación sigue siendo el sector más rezagado del gobierno.
Augusto Alvarez Rodrich: Evalúenlos ¡por Caridad!
León Trathemberg: Evaluación docente: al revés. Otro improntu: Evaluación docente.
Utero de Marita: Evaluando a la bruta.
Nelson Manrique: La evaluación docente.





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