Lourdes Alcorta pretende hacernos volver a la época de la Santa Inquisición o de la Edad Media. Desafía las doctrinas penitenciarias de Jeffrey Bentham y la evolución del derecho penal y de los derechos humanos en nombre de una venganza.
Pues no es otra cosa la que motiva su proyecto de ley para reimplantar la pena de muerte: satisfacer su sed de sangre, su estímulo de ver muerto a un violador de menores, su baja pasión de tomar ella misma la metralleta y disparar al depravado los balazos suficientes para dejarlo sin vida.
Y es que no se desprende otra motivación que tenga la congresista de Unidad Nacional luego de leer la exposición de motivos de su proyecto de ley para modificar el artículo 140° de la Constitución Política del Perú y así poder extender los supuestos de aplicación de la pena capital. Aquí algunos párrafos de muestra:
“Ante estas monstruosas violaciones de pequeños indefensos nos preguntamos ¿Cómo
podemos calificar de “ser humano” a los violadores de niños y adolescentes, seres
degradados y pervertidos quc abusan de menores para satisfacer sus bajos instintos?
¿Podemos reconocerles derechos humanos a los violadores que por su pervertido, cruel y depravado accionar pierden toda dignidad y actúan como animales salvajes? No podenos permanecer indiferentes y con las manos cruzadas. Es hora que hagamos algo. Debemos empezar por reconocer que las niñas, los niños y adolescentcs, tienen derechos los que necesitan ser protegidos, reivindicados y respetados. Su bienestar esta puesto cn nuestras manos. No permitamos que pierdan su inocencia y sus esperanzas por una sociedad mejor. Ellos aún confian en nosotros”.
“La pena de muerte representa un medio con el que cuenta el Estado para preservar la estabilidad social, es un mecanismo de legítima defensa de la sociedad particularmente ante la alarmante proliferación de pervertidos y depravados violadores de menores de edad e incapaces. seres indefensos que no pueden defenderse de tan peligrosos y crueles predadores sexuales que comenten sus execrables delitos con prermeditación, alevosía y ventaja, sin que medie 1ícto atenuante, pues los niños e incapaces son seres inocentes que no tienen capacidad de defensa ni reacción. Nos encontramos ante criminales incorregibles e irredimibles que delinquirán nuevamente a la primera oportunidad que se les presente y cualquiera de nuestros hijos o hijas podría ser su próxima victima“.
“En suma, estos depravados violadores de niños y adolescentes no merecen vivir. La pena capital se convierte en justa y necesaria y constituye un medio de legítima defensa para la sociedad que la utiliza como un medio de conservación. La pena de muerte se aplicará a estos mal nacidos violadores de menores, sujetos excepcionalmente peligrosos y nocivos que aún estando en prisión resulta en vano intentar corregir. El tema no es si la pena capital es disuasiva o no. Su imposición es el justo castigo que la sociedad impone a estos desgraciados violadores. Si más adelante es disuasiva, en buena hora”.
Reiteremos nuestros argumentos ya expuestos contra la pena de muerte:
1. Nadie tiene derecho a quitarle la vida humana a nadie. El Estado no debe servir como instrumento de venganzas privadas, ni satisfacción de bajas pasiones. La dignidad humana y los derechos no se pierden por las malas y condenables acciones que cometa un ser humano. El Estado no tiene derecho a decidir quien “merece” o no vivir.
2. De acuerdo a cifras de la ONU, la pena de muerte no disminuyó las tasas de criminalidad en los países en los que se aplica, ni su abolición ha aumentado los índices de delincuencia. En suma, no es disuasiva.
3. Los pasos para aplicar la pena de muerte demorarán, aproximadamente, 5 años. No se tendría la celeridad que sus propulsores reclaman como sanción efectiva contra el execrable delito de la violación sexual.
4. Tendríamos que retirarnos de la Convención Americana de Derechos Humanos, instrumento que ha permitido y permite la defensa de los derechos fundamentales de las personas en toda la región, incluyendo al propio Alan García, cuando fue perseguido por la dictadura fujimorista.
5. Ya existe la cadena perpetua sin beneficios penitenciarios para los violadores de menores de 10 años de edad. En abril se expidió la Ley 28794, que regula este tema.
6. La posibilidad de error que conlleva la aplicación de esta pena es bastante alta. Recordemos el célebre caso del denominado “monstruo de Armendariz”, que resulto siendo un ladrón de poca monta.
Resulta además poco congruente que la señora Alcorta, miembro de un partido social cristiano (que supuestamente sigue las enseñanzas de la Iglesia Católica) y católica confesa vaya en contra de lo que señala el propio Evangelio y la Conferencia Episcopal Peruana, voz oficial de la Iglesia en el Perú, que rechaza la pena de muerte como forma de sanción penal contra cualquier crímen. Además, este proyecto contradice lo que un buen sector de su bancada piensa e incluso Lourdes Flores se ha manifestado en contra de la posibilidad de aplicar la pena capital.
Los partidarios de la “mano dura” aplaudirán sin duda a la señora Alcorta. Quienes apostamos por un mundo más civilizado rechazamos esta iniciativa, pues nos devuelve a los tiempos en que unos cuantos decidían quienes merecían o no vivir. En eso, Alcorta se parece a los terroristas de los que tanto denosta.
ENLACES:
El proyecto de Ley de Lourdes Alcorta.
César Hildebrandt: El culto a la muerte.
Comunicado de la Conferencia Episcopal Peruana sobre la pena de muerte.
Archivo del Tercer Piso: Una aberración Jurídica en marcha.
Archivo del Tercer Piso: Pena de Muerte: Mera Pirotecnia





Entradas (RSS)
13 Setiembre 2006 a las 11:50 am
Es totalmente exagerado tu comentario al comparar siquiera a Lourdes alcorta con un terrorista, modera tus palabras en cuanto a adjetivos, Godoy.
Un terrorista es un criminal “ipso facto”, y dime tú a quién ha matado la Sra. Lourdes alcorta.
La pena de muerte es un tema debatible y muy controversial, sin embargo se aplica en diferentes partes del mundo desde el país, cuna de la democracia presidencialista por excelencia, como lo es los estados Unidos de Norteamérica, hasta países como China, Japón, etc. Así que tampoco no es un tema tabú, para que podamos horrorizarnos; simplemente es un tema de percepciones y de resultados.
El problema con la pena de muerte radica en que de instaurarse, podría haber un riego de eliminar a un inocente confundiéndolo con unvil y criminal violador; aunque más que todo ello los violadores son enfermos.
Sin embargo hay una teoría aristotélica al respecto que podría justificar lo planteado por Lourdes Alcorta, siendo apoyada por algunos miembros de la bancada de Unidad Nacional y del Partido Aprista, ya que Aristóteles te habla de la “civitas”, y bueno dentrode esa civitas o ciudad viven los “ciudadanos”, los cuales viven con costumbres y maneras de ser o oensar determinadas; pero cuando uno de esos ciudadanos infringe las reglas y el buen orden de la ciudad, altrándola o haciéndole daño; entonces deja ya su condición de ciudadano y pasa a convertirse en un paria o enemigo de la ciudad y por ende de todos los ciudadnos; entoces por antonomasia; los violadores son ex-ciudadanos que han perdido ya su condición de ciudadanos bajo la teoría aristotélica , porque afectan el buen orden y las buenas costumbres de los demás para pasar a convertirse en enemigos de la “civitas” o ciudad.
13 Setiembre 2006 a las 11:55 am
Y porque Estados Unidos la aplica, nosotros también. Osea que si mañana los gringos lanzan una bomba atómica, nosotros debemos embarcarnos en una carrera nuclear.
Creo que la comparación es válida. Tanto Guzmán como Alcorta se atribuyen la facultad de decidir quien merece o no vivir. Uno lo hacía en “nombre de la revolución”, la otra lo hace “en salvaguarda de los derechos de los menores”. Y esa facultad, que yo sepa, no la tenemos los seres humanos.
Si una persona comete un delito reprobable para la sociedad, debe ser sancionado, pero no con la muerte. Por cierto, el hecho de ser un delincuente no te quita tus derechos ni te saca de la sociedad.
13 Setiembre 2006 a las 12:17 pm
Asuuuuu..tema controversial. La parte racional y emocional sí están divorciadas aquí. Al menos es ese mi caso.
Por otro lado, la exposiciónde motivos de Alcorta, más parece un alegato de esos que esgrime Laura Bozzo levantando la voz, mientras su público aplaude enfervorizado.
13 Setiembre 2006 a las 12:35 pm
Solo falta decir a la Alcorta:
¡Qué pase el verdugo!
¡Que pase el depravado violador!
13 Setiembre 2006 a las 1:11 pm
Hubiera sido bueno que la Iglesia Católica también dijera lo mismo durante la santa inquisicion, que de santa no tuvo nada. Por otro lado, los llamados “derecho humanos universales” tienen un problema cuando pensamos que son totalmente inamovibles. ¿Acaso cuando a alguien se le priva de la libertad, ya que está en la cárcel, no se le está “violando” sus DDHH (libre movimiento)? El tema de la pena de muerte no es “regresar a la edad media”, sino justamente recortar más uno de los derechos humanos (como castigo por su actuar, y no como disuación principalmente), en este caso la vida, a alguien que ya transgredió totalmente el derecho a vivir de un ser humano de muy corta edad.
Creo que los intelectualoides del Derecho deben tratar de ver el asunto no sólo desde un punto de vista jurídico. No es ni de lejos la más importante visión de la realidad.
13 Setiembre 2006 a las 1:43 pm
Juan Pablo II pidió disculpas por lo que a todas luces fue una abominación.
No se trata tampoco de limitar sin racionalidad o proporcionalidad un derecho. Por eso es que se ponen tantos requisitos y garantías a un proceso judicial, pues puede acarrear la privación de la libertad.
13 Setiembre 2006 a las 1:45 pm
Bueno amigo Godoy, que yo sepa los estados Unidos de Norteamérica, constituye la democracia presidencialista, más fuerte y poderosa que existe en el mundo; y bueno nosotros no podemos lanzar bombas atómicas porque carecemos de ellas; ya que en nuestro país no hemos desarrollado aún la ingeniería nuclear, y no hay necesidad de que seas un país poderoso económicamente tal es el caso de la India, Pakistán, Irán y ahora hasta el gobierno de Venezuel, con Hugo Chávez a la cabeza, piensa poseer sus propias bombas atómicas.
Nuevamente te digo que no puedes comparar a Lourdes alcorta, publicista de profesión con Abimael Guzmán, filósofo o mejor dicho “filoloco” de profesión, acción, pensamiento e ideas.
Y en cierta medida estoy muy de acuerdo con el comentario del camarada Muad´dib (el comentarista anterior); ya que todos los derechos universales o humanos no son absolutos sino relativos; es decir remitiéndome al ejemplo que el amigo planteó cuando tú encierras en el calabozo a una persona, estás reprimiendo su libertad personal (su libertad de movimiento); es decir estás atentado contra su derecho esencial que tiene todo ser humano; y si seguimos tu línea Godoy, entonces ese señor tendría todo el derecho de andar libre por la calle, sin el merecimiento debido de una sanción coercitiva, que la sociedad le da a través del derecho Penal y del Poder punitivo que tiene el Estado.
13 Setiembre 2006 a las 2:49 pm
Osea que la relativización se lleva al extremo: eres delincuente, te mato.
Y no porque Estados Unidos lo haga va a estar bien. Por el contrario, la aplicación de la pena de muerte es incongruente con los valores que en el papel el gobierno norteamericano dice defender.
13 Setiembre 2006 a las 6:06 pm
No es una relativización al extremo, es una no universalización (que se da ahora a como dé lugar) al extremo. Que una comunidad tenga como valor el defender la vida de los seres humanos no quiere decir que no deban tener la pena de muerte. Justamente la pena de muerte es una “pena”, un castigo, y se aplica a alguien que haya hecho algo tan atroz que va justamente contra el principio que la sociedad defiende. Ahora, es cierto que la pena de muerte debe ser proporcional al delito, no deberia fusilarse a un ladrón de billeteras (según mi opinión). Si la pena de muerte a los violadores se convierte en una norma positiva, pues estaremos avisando a quienes cometan ese crimen qué es lo que les espera. Es cierto que el PJ aquí es deficiente, pero ese no es el tema de fondo. Tampoco lo es que Alan García o Lourdes Alcorta apoyen la pena capital. El tema es que existen depravados y asesinos a quienes no se les aplica una pena justa para muchos de nuestros ciudadanos (me incluyo). El hecho que supuestamente seamos una “sociedad civilizada” no quiere decir que vamos a defender a rajatabla la vida hasta de los que asesinan y violan sin piedad.
Como dije antes, no basta ver todo desde un punto de vista jurídico.
Saludos.
13 Setiembre 2006 a las 6:16 pm
Totalmente de acuerdo con el comentario de Muad´dib.
13 Setiembre 2006 a las 8:59 pm
Mas argumentos desde el “punto de vista juridico”:
Ya existe la cadena perpetua para estos delitos. solo hay que aplicarla. Exijamos al PJ que lo haga.
Ya se ha demostrado que la pena de muerte no disuade, por allí no va la cosa.
Otros argumentos “no juridicos”:
¿por qué el Estado o alguien tiene que decir que una persona merece o no vivir? Hacerlo pondría en el mismo nivel a los asesinos con el Estado.
¿por qué la vida humana de un delincuente vale más o menos que la mía? Ojo, con eso nadie justifica su acto o aberración, pero si que veamos la proporcionalidad de lo que está planteando.
13 Setiembre 2006 a las 10:50 pm
Particularmente creo que no toda pena debe verse como un acto de “punición/disuación”. Es solamente una de las maneras de ver el Derecho Penal. Ahora la más aceptada. Pero no por eso una pena no debería tener solo el tenor punitivo para quien comete el delito, que sea “disuasiva” sería un plus.
Cuando el estado positiviza una norma, aún no está condenando a nadie. Es ya el violador, cuando comete el delito quien se condena a sí mismo. Máxime si se dice que nuestros derechos tienen relación con los derechos de los demás. Si alguien le quita la vida, además de violar, a otro, no sería entonces incongruente (por no decir fresco) que pida que se respete su derecho a la vida? En eso radica a mi parecer el hecho de que “valga menos” la vida del violador/asesino. El Estado, haciendo uso de su potestad punitiva, no se rebaja al nivel de ellos, sólo es un ejecutor.
En fin, nunca había comentado tanto en un sólo post, veo que tienes un buen blog. Saludos.
14 Setiembre 2006 a las 5:20 am
Saludos
Una gran barrera en el debate sobre la pena de muerte es el sentimiento de “víctima” y “venganza”. Esto es, todo mundo se pone en la vicisitud de ser la víctima o familiar de la víctima, lo cual crea el sentimiento de vengar de la forma más cruel y dura el daño (virtualmente) recibido. Es un sentimiento lógico, pero nubla por completo el debate. Da igual que la pena de muerte NO SIRVA, da igual que se le de el derecho a matar al Estado, da igual todas las razones contra la pena de muerte (entre ellas el error judicial insubsanable), todo eso da igual ante el asco de un delito como el de violación de un menor. Con la gente que se pone así no hay argumentos que valgan ni debate posible, en tanto que la decisión ya está tomada y cualquier argumento en contra es un insulto a la víctima.
Ahora, sobre los países que tienen pena de muerte, pues hay otros tantos que no la tienen, pocas democracias la mantienen para delitos comunes, y donde la retienen la situación no ha mejorado en cuanto a la delincuencia (Canadá es uno de los casos en los que el índice de criminalidad baja la tasa de delincuencia, no digo que esté directamente relacionado, sino como dato de que quitar la pena de muerte no significa un aumento de la delincuencia). Y en el propio EUA no se acepta de forma global la Pena capital, hay que recordar que en un Estado, incluso, está declarada Inconstitucional. En otros está abolida, en otro está sin uso (aunque legalmente vigente) desde hace unos 30 años… Y EUA ahora no puede ser un ejemplo en tanto que admiten métodos de tortura y vulneraciones del Estado de Derecho (de SU Estado de Derecho) como son las cárceles secretas (ya admitidas) y todos esos temas ¿También los asumimos como buenos porque ellos lo hagan?
Hasta Luego
14 Setiembre 2006 a las 10:14 am
Parece que Muadib se olvido (o quiere olvidarese) que hace ya bastante tiempo se dejo atrás la idea del derecho penal como sanción o castigo. Aquella idea se asocia a la de la ley del talion, ojo por ojo, diente por diente. Un estado que se precie de tener algún sustento ético no puede convertirse en el simil del delincuente, tiene que adoptar más bien medidas inteligentes y eficaces para evitar que se cometan delitos. Y pongo enfasis en esto último, porque hay que ser muy poco inteligente para pensar que la pena de muerte va a servir de algo. Se cita con mucha facilidad el ejemplo de los EEUU, pero se olvida que ahí el supuesto condenado, pasa por el llamado corredor de la muerte (20 a 30 años aprox.) antes de ser ejecutado,y esto que sólo es efectiva tal medidad en algunos estados de aquel país.
Yo me pregunto, con este PJ tan lleno de corruptos y “conversables” cuantos condenadops tendremos, y peor aún cuantos de estos pertenecerán a algún sector acomodado de la sociedad. Si ánimo de parecer adivino, les aseguro que si hoy hay un clamor para imponer la poena de muerte, sobretodo en los sectores populares, mañana habrá un clamor para abolirla, proveniente también de esos mismos sectores.
La señora Alcorta se burla de los peruanos, y los congresistas que avalan semejante medidad también lo hacen, porque ellos a diferenciu de la gente, que a lo mejor de buena fe apoya esta sanción, saben que la pena de muerte no servirá de nada, salvo para que esa gente desinformada los aplauda, y los mantenga en un cargo que envilecen.
14 Setiembre 2006 a las 7:07 pm
Opiniones van, opinions vienen.
14 Setiembre 2006 a las 7:19 pm
“4. Tendríamos que retirarnos de la Convención Americana de Derechos Humanos, instrumento que ha permitido y permite la defensa de los derechos fundamentales de las personas en toda la región, incluyendo al propio Alan García, cuando fue perseguido por la dictadura fujimorista.”
podría decir varias cosas, pero con este comentario basta y sobra, que mierda esperamos, esos conchadesumadre nos jodieron con alan!
15 Setiembre 2006 a las 10:04 am
Ya lo explique en otro comentario: independientemente de que Alan nos parezca un corrupto, se violó el debido proceso en su caso.
Por lo demás, el sistema interamericano si ha servido para defender los derechos de muchos peruanos.
15 Setiembre 2006 a las 10:06 am
Por cierto, Diego, también el comentario intenta llamar la atención de que Alan nos quiere retirar de una judicatura que nos beneficia a todos y que antes le fue favorable a él. Allí está la gran contradicción del personaje.
15 Setiembre 2006 a las 10:54 am
Para ti Godoy, todo el mundo te corrupto, excepto tus “amiguitos caviares”, como la niña susanita Villarán, Javier Diez Canseco, Diego García Sayán, la Soberón y la “Ciurli”, entre otros conspicuos representantes de la cofradía “caviar”.
15 Setiembre 2006 a las 10:58 am
Para ti Godoy, todo el mundo es corrupto, “fujimontesinista” o “apristas con las uñas largas”; excepto tus amiguitos “caviares”, como la niña Susanita Villarán, Javier Diez Canseco, Diego García Sayán, la Soberón y la “Ciurli”; entre otros conspicuos representantes de la cofradía “caviar”.
15 Setiembre 2006 a las 3:46 pm
Waltercito dijo…
“la Soberón y la “Ciurli”
No sabía que Pepe Olaya tenía acceso a internet desde la prisión. Por que eres pepe olaya, verdad?
15 Setiembre 2006 a las 5:19 pm
No será Wolfenson???
15 Setiembre 2006 a las 7:25 pm
Jajajaja, que buena esa la de Wolfenson, mis queridos “rosaditos”, pero no porque sean hinchas del Sport Boys del Callao, sino porque pertencen a la cofradía o secta “caviar”.