Uno de los principales logros de estos años ha sido la mejora sustancial de los contenidos en la Televisión Estatal.
Televisión Nacional del Perú, también conocido como Canal 7, ha pasado, en 6 años de convertirse en un canal aburrido, sinónimo de una telescuela digna de tiempos velasquistas y de cierre a cualquier voz crítica a la del gobierno, a tener visos de ser una televisora pública como las que existen en Europa o, aquí nomás, en Chile.
Durante el primer gobierno de Alan García, tuvimos la soporífera “Ofensiva Cultural”, donde la cultura era sinónimo de pasar los documentales que buenamente nos donaban las embajadas europeas o programas tipo Presencia Cultural, los cuales uno solo aguantaba 5 minutos por el soporífero estilo del conductor. A ello se sumó la dirección periodística de Mauricio Mulder, perteneciente al ala más dura del aprismo, convirtiendo al canal en una sucursal audiovisual de “La Tribuna”.
Durante el fujimorismo, el canal fue descuidado al máximo. Fujimori - quien, curiosamente, nació mediáticamente como conductor del programa “Concertando” (paradójico nombre) en la señal estatal - prefirió el entendimiento con los canales grandes y las prebendas y amenazas que podía hacer. En el camino a la re-reelección, se acordó que existía y comenzó a poner a periodistas cuestionados (como muchos que estuvieron en la Frecuencia Latina de los Winter) en el área informativa, además de contar con la obsecuencia humorística de Carlos Alvarez.
Con el gobierno de transición, se inició una recuperación del canal, misma que continuó durante el periodo de Toledo. Cierto es que durante el quinquenio anterior hubo algún programa donde la Primera Dama gustaba de dar entrevistas obsecuentes, pero el canal exhibió - en particular durante la campaña electoral - una pluralidad y neutralidad que otros medios no exhibieron. Incluso se dieron el lujo de poner a Hildebrandt a comentar el debate electoral.
Por el lado cultural, pasamos a tener producciones interesantes como Costumbres, Sucedió en el Perú, Vano Oficio, El Placer de los Ojos, así como el pase del cable a la señal abierta de Mabela Martinez y Marco Aurelio Denegri. E incluso en el campo del entretenimiento nos han legado un personaje tan entrañable como Nicolasa.
En estos días, con la llegada a la presidencia de TNP de la periodista María del Pilar Tello - bastante próxima al APRA - han comenzado a ocurrir algunas cosas que llaman a estar alertas:
- Reemplazo de reporteros ya conocidos por otros nuevos.
- Todo el fin de semana pasado tuvimos cobertura “en vivo” de cada una de las reuniones de AGP con sus ministros. ¿Nueva costumbre que hace recordar al “Alo Presidente” chavista?
- Salida del programa Sucedió en el Perú, conducido por el historiador Antonio Zapata, que tenía 6 años en el aire.
- Puesta en evaluación de toda la programación del canal.
Televisión Nacional del Perú dio grandes pasos para su consolidación como televisión pública. Si algo había que hacer era continuar con ese carácter y no comenzar a retroceder. Que la pluralidad informativa y la programación de calidad no comiencen a estropearse.




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