TLC: RECTA FINAL (CON BRONCA INCLUIDA)
Escrito por: Jose Alejandro Godoy en UncategorizedEn la madrugada de hoy, el Congreso de la República aprobó el Tratado de Libre Comercio con EEUU (denominado ahora Acuerdo de Promoción Comercial) por una amplia mayoría de votos.
Hay que entender en los términos exactos que significa este acuerdo para el país.
Un TLC no es, por sí mismo, la panacea o la garantía de que nuestra economía crecerá sostenidamente. Para que rinda sus frutos, debemos mejorar la competitividad del pais. Actualmente contamos con un Plan Nacional de Competitividad que espera ser puesto en marcha y que contempla medidas como la mejora de nuestros puertos y la adopción de patrones de responsabilidad social empresarial. La competitividad no es ajena al respeto de los derechos sociales, en especial, de los laborales. La presencia de Mercedes Araoz, principal impulsora de dicho Plan, en el equipo ministerial del APRA sería una buena garantía para el impulso inicial para su ejecución.
Pero el TLC si nos brinda una oportunidad importante. No solo nos permite ingresar al mercado más importante del mundo, sino que nos permitirá, por fin, pensar en que tipo de empresarios necesita el Perú - los emprendedores, frente a aquellos que pretenden seguir consiguiendo prevendas a costa del Estado - y tener una política agraria consistente, que nos permita ingresar maquinaria y técnicas modernas al agro.
Ciértamente, el acuerdo perjudica a algunos productores de determinados productos sensibles. Para ellos, se han destinado diversas compensaciones, las cuales, incrementadas o no, no deben convertirse en un subsidio sino en un estímulo para la reconversión de estos agriculores a otros productos que no se vean afectados por el acuerdo y que tampoco afecten las tierras en las que se cultivarían.
Más que un debate consistente, hemos tenido una carga ideológica muy fuerte tanto de uno como de otro lado. Había quienes gritaban ¡TLC o muerte! mientras que los otros gritaban “muerte al TLC”. Ambas posturas parten de una premisa poco adecuada: considerar, per se, a Estados Unidos como el “bueno” o el “malo” de la película. Por supuesto que hay muchas cosas criticables en los Estados Unidos (como la política bélica y económica de su actual presidente), pero no considero que estamos ante un caso de colonialismo comercial o de implantación del imperio. Ello obedece a fobias que la nueva izquierda latinoamericana (la de Chile, Uruguay y Brasil) ya ha dejado atrás.
Y en el plano interno este debate nos ha dado una idea de lo que pasará en términos económicos en el próximo gobierno. El APRA, en estos temas, estará junto a Unidad Nacional, el “Frente de Centro ampliado” (AP, Somos Perú, Perú Posible y Restauración Nacional) e incluso con algunos votos del fujimorismo. UPP marchará sola, pero con una doble estrategia: oposicion parlamentaria radical y alimentar las marchas de protesta que se generen.
Para que este acuerdo entre en vigencia ahora deberá ser aprobado por el Congreso de los Estados Unidos. No será una tarea fácil, dado que algunos representantes de estados agrícolas lucharán para que no se apruebe. Esperamos que, vencidos los obstáculos, esta aprobación se da. El TLC, como hemos dicho antes, no es la solución a todos nuestros problemas, pero es un buen punto de partida.
Posiciones diversas sobre la materia:
Susana Villarán en entrevista para la revista de CONFIEP
Javier Diez Canseco opina sobre la aprobación en La República
Crónica de El Comercio sobre los incidentes generados por congresistas electos de UPP.




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