Culminada la primera semana de competición, doy mis primeras impresiones sobre la competición que más atención despierta en el mundo.
Mi candidato: En este momento, Argentina. Cuenta, desde el banco, con la experiencia de José Pekerman, el hombre que más mundiales ha ganado en la historia (en categorías de menores). Conoce a sus jugadores y ellos se juegan por su técnico. Se ha sabido armar de atrás para adelante, sobre la base del eje Abondanzieri – Ayala – Burdisso. Cuentan con los dos mejores jugadores de la Copa: Riquelme y Saviola y tres goleadores de lujo: Crespo, Tevez y Messi. ¿Algo más? Sí, para confirmar su estatus de favorito deberán derrotar a Holanda, que si bien ha logrado su clasificación, se vio en aprietos en sus dos cotejos.
La sorpresa: Ecuador. Nuestros vecinos del norte nos han dejado como lección que el trabajo serio, a largo plazo y que procure aislar a la selección del torneo doméstico da resultados. El equipo de Suárez tiene su eje en el medio campo y en la velocidad. A ello se suma su buen juego. Hasta ahora, faena redonda. Tendrá que enfrentar a equipos con mayor fuste: Alemania primero y, muy probablemente, Inglaterra.
La decepción: Hasta el momento vienen siendo Francia e Inglaterra. Francia arrastra, más que la lentitud y dependencia futbolística de sus veteranos, los pleitos entre Zidane y el técnico Domenech. Ello, sin duda, debilita al grupo. Inglaterra sí ha decepcionado en términos de juego, mejor dicho, no se sabe a que juega.
¿Y Brasil?: Croacia dio buena batalla, pero nos dio la impresión de un pentacampeón amarrando exageradamente el partido. Más que al táctico Scolari de 2002, fue un remember del peor Parreira, el mezquino de 1994. A ello se suma el mal momento físico, futbolístico y anímico de una de sus principales figuras: Ronaldo. El consejo: anímense a jugar, los siguientes rivales se prestan para ello. Aunque me huele que no la van a hacer más adelante.
El local: Gana, pero no convence.
Forza Azurra: Habrá que verlos en los siguientes partidos, pero Italia habría dejado de lado los problemas extradeportivos y, mejor aún, su tristemente célebre cattenaccio. Partido clave: con República Checa, el que definirá si se enfrenta a Brasil en octavos de final.
República Checa y Portugal: Tienen todo para ganar lo que venga: buen juego, goleadores de polendas, Luis Figo y Pavel Nedved. Pero el problema con estos equipos que brindan buen juego es que, por lo general, pierden en instancias finales ante equipos más afiatados históricamente. Me animo a dar un pronóstico: entre ellos está el tercer y cuarto puesto.
De leones a gatitos: Ninguno de los africanos da la talla. Inquietan en ataque, pero la inocencia en defensa es atroz.




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